Siempre hay algo de magia en los eclipses.
Bienvenidos a un espacio diseñado para conversar sobre amistad, amor, desamor, inteligencia, poesía, arte, tecnología, política, deporte, religión, cine, música, danza, moda, negocios, radio, teatro, televisión y todo lo que se nos pueda ocurrir. Además de tener la posibilidad de reflexionar sobre las cosas que pueden cambiar al mundo y sobre todo a uno mismo. Darnos el lujo de navegar del mundo de las ideas al mundo del individuo y viceversa. De antemano gracias por ser parte de un NOSOTROS.
El color magenta profundo.
El primer ingrediente necesario para que sea posible la apreciación del color por el ojo humano, es la luz, para ello es preciso conocer la oscuridad.
El color es un lenguaje universal a través del cual se expresa la Naturaleza. El color expresa el orden y ritmo del universo.
Según el filósofo Steiner: "El color es el alma en la Naturaleza y en todo el cosmos, y tenemos una participación activa en este elemento atómico cuando experimentamos el color".
Por lo tanto, el color es una interacción de la luz y la oscuridad.
En el sistema de color de Aura-Soma, el color más oscuro del espectro lumínico, es el color MAGENTA PROFUNDO, semejante al color del Vino Tino, símbolo de la sabiduría en el lenguaje esotérico.
El Magenta Profundo es muy parecido al color de la sangre, símbolo de la vida y la sabiduría ancestral por donde corre toda la información genética por nuestras venas.
Simboliza el amor en los pequeños detalles, que ponemos en la vida diaria. Esto es un concepto clave en el sistema de Aura-Soma. A menos que pongamos en práctica el amor en los detalles nimios de la vida diaria; un amor que surge del servicio, no podremos esperar que el amor esté presente en los grandes acontecimientos de nuestra vida.
El Magenta profundo, está relacionado, por un lado al amor que proviene de algo elevado, así como al entendimiento y aceptación de nuestra sombra, de nuestro inconsciente, del lobo que todos llevamos dentro, que aprenderá a yacer junto al cordero, símbolo de nuestra alma.
Los POMANDERS son otro de los pilares de Aura-Soma. Mientras los frascos de Equilibrium trabajan con el cuerpo físico, alineando y equilibrando las energías físicas.
Los POMANDERS trabajan hacia el interior y afectan limpiando el campo áurico, específicamente, energizando los campos bio-energéticos y electromagnéticos alrededor del cuerpo físico.
EL POMANDER , es una tintura, en base de alcohol (como todos los pomanders que están hechos en base de alcohol), tienen una base de 49 hierbas, que Vicky Wall, creadora de este mágico sistema de sanación alternativa a través del color, colectaba y preservaba en una base de alcohol. Estas 49 hierbas (siete veces siete -número cabalístico), se convirtieron en la base de todos los POMANDERS EN EL SISTEMA DE COLOR DE AURA-SOMA.
EL POMANDER MAGENTA PROFUNDO, es útil para proteger el campo áurico de aquellas personas que trabajan dando su energía o cuidado a otros, y que requieren recibir atención y cuidado.
Provee de energía sutil, brindando un estado de Amor elevado (Estado del Ser), al campo áurico. Combinando las energías del color rojo y el violeta, el color terciario MAGENTA es energizante y tranquilizante, al mismo tiempo.
Es decir, nos trae "luz a la sombra de nuestro inconsciente", permitiéndonos ver y digerir, no solo nuestros atributos, sino también nuestra sombra, aspecto sumamente importante para la evolución de nuestra conciencia.
De acuerdo con Steiner: "La Luz emerge de la oscuridad. La Oscuridad emerge de la Luz. Desde éste fenómeno, el surgimiento de todos los colores ocurrirá".
Durante las épocas de nuestras vidas, cuando se nos dificulta atender a los detalles, el color MAGENTA PROFUNDO nos brindará apoyo para armonizar nuestro centro intelectual, sin descuidar a nuestro centro instintivo, abriéndonos la conciencia para obtener mayor entendimiento. "El Lobo y el Cordero, aprenderán a convivir".
Con el Pomander MAGENTA PROFUNDO podemos armonizarnos más con la Naturaleza y enfocar nuestra atención en estados más meditativos y estados de introspección.

Stern excavated and preserved the poignant humanity of the real woman—beautiful, but also fragile, needy, flawed—from the monumental sex symbol. In our armored, airbrushed age, his achievement feels almost revolutionary.
Forty-six years later, Stern has revisited his classic shots with Lindsay Lohan, another actress whose prodigious fame is not quite commensurate with her professional achievements. Stern, who shot the photos on film rather than digitally, told me he was interested in Lohan because he suspected “she had a lot more depth to her” than one might assume from “those teenage movies.” Indeed, many in the film industry believe that Lohan has yet to pursue projects equal to her gifts. Without putting too fine a point on it, you might say Lohan has, like Monroe, a knack for courting the tabloids and tripping up her career. (Readers will remember that Lohan had her own Billy Wilder moment two summers ago on the set of Georgia Rule.) Stern said the project also grew out of his interest in “controversial women,” or “bad girls,” like “Britney, Paris, and Lindsay.” Monroe was, in a sense, the original tabloid queen.
Though Lohan’s willingness to reprise the photos might seem a sly nod to her scandalous past, the actress offered a straightforward explanation. “I didn’t have to put much thought into it. I mean, Bert Stern? Doing a Marilyn shoot? When is that ever going to come up? It’s really an honor.” During a break in the daylong shoot, Lohan sat cross-legged on a bed in the four-room suite and spoke to me, in that familiar throaty voice with its staccato rhythms, about her abiding obsession with Monroe. Her interest took root a decade ago with multiple viewings of Niagara during the London filming of The Parent Trap. She has even purchased an apartment where Marilyn once lived. “If you saw my house … I have a lot of Marilyn stuff,” she told me, including a huge painting of Monroe.

“It’s eerie,” Lohan said of the painting, a Christmas gift, “because it’s this picture of her, and it’s kind of cartoony, and there’s a big bottle of pills next to her, and they’ve fallen over.” Lohan called Monroe’s suicide “tragic,” and then added, elliptically, “You know, it’s also tragic what just recently happened to someone else.” I asked whether she was referring to Heath Ledger. She nodded: “They are both prime examples of what this industry can do to someone.” Why some and not others, I asked, since it has often seemed that the thrice-rehabbed Lohan might meet a similar fate. Lohan replied with a flicker of annoyance: “I don’t know. I’m not them. But I sure as hell wouldn’t let it happen to me.” Still, one wonders whether Lohan’s participation in this project, given all the spooky parallels, isn’t the photographic equivalent of moving into a haunted house. (Which, in fact, she may have already done.)
Lohan viewed the shoot as a theatrical performance, as a chance to inhabit the role of an idol. “I wanted to portray the book and get it point-on as much as I could, to bring it back to life,” she said. Hence the strict mimesis: scarves, nudity, and all. “Not more than fifteen minutes had passed since she’d arrived, and already she had agreed to take her clothes off!” Stern writes of Monroe in his swaggering introduction to The Complete Last Sitting, the book in which all 2,571 photos have been collected. He might have said the same about Lohan. “I was comfortable with it,” the actress remarked of the nudity (though she did confess to doing “250 crunches” the previous night). All made up, in winged eyeliner and shellacked blonde wig, Lohan, who has returned to her former voluptuousness, at times appeared more Marilyn than the thin, somewhat diminished woman of the original Marilyn photos. “It was very similar, déjà vu you might say, like revisiting an old street,” said Stern.
The original photos, however, were distinguished by an almost claustrophobic intimacy between photographer and muse. In the first session, Stern persuaded the entourage of stylists to leave him alone with Monroe. The shoot thus took on the symbolic (if not the actual) contours of a liaison. The rise of the celebrity industrial complex has rendered this sort of tense pas de deux all but impossible. At the Lohan shoot, the crowd included Lohan’s manager, her security guard, and her younger sister, Ali; a makeup artist and assistant, a hairstylist and assistant, a stylist, a manicurist, a sentry to watch the borrowed diamonds; Stern, his manager, and two photo assistants. Lohan and Stern worked in an adjoining room, while the rest of us hovered outside like groupies at a backstage entrance.
“Here is a woman who is giving herself to the public,” Lohan said, about the Monroe photos, when we spoke the next day by phone. “She’s saying, ‘Look, you’ve taken a lot from me, so why don’t I give it to you myself.’ She’s taking control back.” Like any tabloid veteran, Lohan understands the potency of a photograph, and that the best way to respond to a society that views you only as an image might just be on its own terms.

Mensaje del Comandante en Jefe
Queridos compatriotas:
Les prometí el pasado viernes 15 de febrero que en la próxima reflexión abordaría un tema de interés para muchos compatriotas. La misma adquiere esta vez forma de mensaje.
Ha llegado el momento de postular y elegir al Consejo de Estado, su Presidente, Vicepresidentes y Secretario.
Desempeñé el honroso cargo de Presidente a lo largo de muchos años. El 15 de febrero de 1976 se aprobó la Constitución Socialista por voto libre, directo y secreto de más del 95% de los ciudadanos con derecho a votar. La primera Asamblea Nacional se constituyó el 2 de diciembre de ese año y eligió el Consejo de Estado y su Presidencia. Antes había ejercido el cargo de Primer Ministro durante casi 18 años. Siempre dispuse de las prerrogativas necesarias para llevar adelante la obra revolucionaria con el apoyo de la inmensa mayoría del pueblo.
Conociendo mi estado crítico de salud, muchos en el exterior pensaban que la renuncia provisional al cargo de Presidente del Consejo de Estado el 31 de julio de 2006, que dejé en manos del Primer Vicepresidente, Raúl Castro Ruz, era definitiva. El propio Raúl, quien adicionalmente ocupa el cargo de Ministro de las F.A.R. por méritos personales, y los demás compañeros de la dirección del Partido y el Estado, fueron renuentes a considerarme apartado de mis cargos a pesar de mi estado precario de salud.
Era incómoda mi posición frente a un adversario que hizo todo lo imaginable por deshacerse de mí y en nada me agradaba complacerlo.
Más adelante pude alcanzar de nuevo el dominio total de mi mente, la posibilidad de leer y meditar mucho, obligado por el reposo. Me acompañaban las fuerzas físicas suficientes para escribir largas horas, las que compartía con la rehabilitación y los programas pertinentes de recuperación. Un elemental sentido común me indicaba que esa actividad estaba a mi alcance. Por otro lado me preocupó siempre, al hablar de mi salud, evitar ilusiones que en el caso de un desenlace adverso, traerían noticias traumáticas a nuestro pueblo en medio de la batalla. Prepararlo para mi ausencia, sicológica y políticamente, era mi primera obligación después de tantos años de lucha. Nunca dejé de señalar que se trataba de una recuperación "no exenta de riesgos".
Mi deseo fue siempre cumplir el deber hasta el último aliento. Es lo que puedo ofrecer.
A mis entrañables compatriotas, que me hicieron el inmenso honor de elegirme en días recientes como miembro del Parlamento, en cuyo seno se deben adoptar acuerdos importantes para el destino de nuestra Revolución, les comunico que no aspiraré ni aceptaré - repito- no aspiraré ni aceptaré, el cargo de Presidente del Consejo de Estado y Comandante en Jefe.
En breves cartas dirigidas a Randy Alonso, Director del programa Mesa Redonda de la Televisión Nacional, que a solicitud mía fueron divulgadas, se incluían discretamente elementos de este mensaje que hoy escribo, y ni siquiera el destinatario de las misivas conocía mi propósito. Tenía confianza en Randy porque lo conocí bien cuando era estudiante universitario de Periodismo, y me reunía casi todas las semanas con los representantes principales de los estudiantes universitarios, de lo que ya era conocido como el interior del país, en la biblioteca de la amplia casa de Kohly, donde se albergaban. Hoy todo el país es una inmensa Universidad.
Párrafos seleccionados de la carta enviada a Randy el 17 de diciembre de 2007:
"Mi más profunda convicción es que las respuestas a los problemas actuales de la sociedad cubana, que posee un promedio educacional cercano a 12 grados, casi un millón de graduados universitarios y la posibilidad real de estudio para sus ciudadanos sin discriminación alguna, requieren más variantes de respuesta para cada problema concreto que las contenidas en un tablero de ajedrez. Ni un solo detalle se puede ignorar, y no se trata de un camino fácil, si es que la inteligencia del ser humano en una sociedad revolucionaria ha de prevalecer sobre sus instintos.
"Mi deber elemental no es aferrarme a cargos, ni mucho menos obstruir el paso a personas más jóvenes, sino aportar experiencias e ideas cuyo modesto valor proviene de la época excepcional que me tocó vivir.
"Pienso como Niemeyer que hay que ser consecuente hasta el final."
Carta del 8 de enero de 2008:
"...Soy decidido partidario del voto unido (un principio que preserva el mérito ignorado). Fue lo que nos permitió evitar las tendencias a copiar lo que venía de los países del antiguo campo socialista, entre ellas el retrato de un candidato único, tan solitario como a la vez tan solidario con Cuba. Respeto mucho aquel primer intento de construir el socialismo, gracias al cual pudimos continuar el camino escogido."
"Tenía muy presente que toda la gloria del mundo cabe en un grano de maíz", reiteraba en aquella carta.
Traicionaría por tanto mi conciencia ocupar una responsabilidad que requiere movilidad y entrega total que no estoy en condiciones físicas de ofrecer. Lo explico sin dramatismo.
Afortunadamente nuestro proceso cuenta todavía con cuadros de la vieja guardia, junto a otros que eran muy jóvenes cuando se inició la primera etapa de la Revolución. Algunos casi niños se incorporaron a los combatientes de las montañas y después, con su heroísmo y sus misiones internacionalistas, llenaron de gloria al país. Cuentan con la autoridad y la experiencia para garantizar el reemplazo. Dispone igualmente nuestro proceso de la generación intermedia que aprendió junto a nosotros los elementos del complejo y casi inaccesible arte de organizar y dirigir una revolución.
El camino siempre será difícil y requerirá el esfuerzo inteligente de todos. Desconfío de las sendas aparentemente fáciles de la apologética, o la autoflagelación como antítesis. Prepararse siempre para la peor de las variantes. Ser tan prudentes en el éxito como firmes en la adversidad es un principio que no puede olvidarse. El adversario a derrotar es sumamente fuerte, pero lo hemos mantenido a raya durante medio siglo.
No me despido de ustedes. Deseo solo combatir como un soldado de las ideas. Seguiré escribiendo bajo el título "Reflexiones del compañero Fidel" . Será un arma más del arsenal con la cual se podrá contar. Tal vez mi voz se escuche. Seré cuidadoso.
Gracias

Fidel Castro Ruz
18 de febrero de 2008
5 y 30 p.m.
