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martes, septiembre 15, 2009

Shakespeare me llamó genial


por Michelle y Pita Amor.


Shakespeare me llamó genial
Lope de Vega infinita
Calderón, bruja maldita
Y Fray Luis la episcopal;
Quevedo, grande inmortal
Y Góngora la contrita.
Sor Juana, monja inaudita
y Bécquer la mayoral.
Rubén Darío, la hemorragia;
La hechicera de la magia.
Machado, la alucinante.
Villaurrutia, enajenante
García Lorca, la grandiosa.
¡Y yo me llamé la Diosa!



Me Doctore En Masoquismo,
También En Jurisprudencia,
Me Doctore En La Alta Ciencia
De Fabricar Silogismos
Y De Inventar Espejismos,
Me Doctore En La Demencia
De Saber Que La Conciencia
Solo Acelera El Tiempo,
Me Doctore En Teología,
También En Melancolía,
Me Doctore En Letras Muertas,
También En Ciencias Inciertas
Me Doctore En El Amor
Y Lo Practique En Do Mayor
En Lo Único Que No Me Doctore
Fue En Tratar Con Animales.

sábado, marzo 07, 2009

El Tiempo no es Trayecto


por Víctor Corcoba Herrero.


El tiempo es el espacio
entre la velocidad del silencio
y el recuerdo de soledad.

La soledad de un aire que pasa,
pero de un cielo que queda,
moviendo el tic-tac del sentimiento.

Un sentimiento que nos enjuicia
como nadie y como nadie
nos pone en el sitio debido,
como débito o haber.

Porque el tiempo es el juez
de la verdad.

Porque la verdad es el universo
de lo eterno.

Porque lo eterno es correr
tras el sol,
sin pasar el día ni posar la noche,
y abrazarse a la poesía.

La poesía... saludable presencia
para el presente,
que el futuro no es un tiempo,
es una conjugación del verbo amar
en indicativo,
y una conquista de las horas
en el mismo instante de parada
y sosiego,
del equidistante pulso de latidos;
puesto que, haciendo el corazón,
vendrá la paz
y todo el tiempo ya será nuestro,
porque ya no habrá que ganar tiempo.

martes, junio 03, 2008

Sabines

por Fernanda.

¿En qué lugar, en dónde, a qué deshoras....?

Esto es urgente porque la eternidad se nos acaba.

Sabines.

martes, octubre 10, 2006

¿Quien Muere?

Muere lentamente,
quien se transforma en esclavo del hábito,
repitiendo todos los días los mismos trayectos,
quien no cambia de marcas,
no arriesga vestir un color nuevo
y no le habla a quien no conoce

Muere lentamente,
quien hace de la televisión su gurú

Muere lentamente,
quien evita una pasión,
quien prefiere el negro sobre el blanco
y los puntos sobre la "ies" a un remolino de emociones,
justamente las que rescatan el brillo de los ojos,
sonrisas de los bostezos,
corazones a los tropiezos y sentimientos.

Muere lentamente,
quien no voltea la mesa
cuando está infeliz en el trabajo,
quien no arriesga lo cierto por lo incierto
para ir de tras de un sueño,
quien no se permite por lo menos una vez en la vida,
huir de los consejos sensatos.

Muere lentamente,
quien destruye su amor propio,
quien no se deja ayudar.

Muere lentamente,
quien pasa los días quejándose
de su mala suerte
o de la lluvia incesante.

Muere lentamente,
quien abandona un proyecto antes de iniciarlo,
no preguntando de un asunto que desconoce
o no respondiendo cuando indagan de algo que sabe.

Evitemos la muerte en suaves cuotas,
recordando siempre que estar vivo exige un esfuerzo
mucho mayor que el simple hecho de respirar

Solamente la ardiente paciencia
hará que conquistemos
una espléndida felicidad.

Pablo Neruda

viernes, septiembre 29, 2006

Sabiduría

Cada uno tiene algo diferente que enseñar
y es la suma de estas diferencias
lo que llamamos "Sabiduría".

Únete a los que son flexibles
y entienden las señales del camino.

Son personas que no dudan en cambiar su rumbo
cuando se encuentran con una barrera
infranqueable, o cuando vislumbran
una oportunidad mejor.

Poseen la cualidad del agua:
deslizarse entre las rocas, adaptarse
al curso del río, a veces transformarse
en lago, hasta que la
depresión este llena
y pueda continuar su camino,
pues el agua no olvida que su destino es el mar,
y tarde o temprano, deberá llegar hasta él.

Paulo Coelho

martes, febrero 14, 2006

Amar es una angustia

Amar es una angustia, una pregunta,
una suspensa y luminosa duda;
es un querer saber todo lo tuyo
y a la vez un temor de al fin saberlo.

Amar es reconstruir, cuando te alejas,
tus pasos, tus silencios, tus palabras,
y pretender seguir tu pensamiento
cuando a mi lado, al fin inmóvil, callas.

Amar es una cólera secreta,
una helada y diabólica soberbia.

Amar es no dormir cuando en mi lecho
sueñas entre mis brazos que te ciñen,
y odiar el sueño en que, bajo tu frente,
acaso en otros brazos te abandonas.

Amar es escuchar sobre tu pecho,
hasta colmar la oreja codiciosa,
el rumor de tu sangre y la marca
de tu respiración acompasada.

Amar es absorber tu joven savia
y juntar nuestras bocas en un cauce
hasta que la brisa de tu aliento
se impregnen para siempre mis entrañas.

Amar es una envidia verde y muda,
una sutil y lúcida avaricia.

Amar es provocar el dulce instante
en que tu piel busca mi piel despierta;
saciar a un tiempo la avidez nocturna
y morir otra vez la misma muerte
provisional, desgarradora, oscura.

Amar es una sed, la de la llaga
que arde sin consumarse ni cerrarse,
y el hambre de una boca atormentada
que pide más y más y no se sacia.

Amar es una insólita lujuria
y una gula voraz, siempre desierta.

Pero amar es también cerrar los ojos,
dejar que el sueño invada nuestro cuerpo
como un río de olvido y de tinieblas,
y navegar sin rumbo, a la deriva:
PORQUE AMAR ES, AL FIN, UNA INDOLENCIA.

martes, noviembre 29, 2005

Para un menú

por Manuel Gutierrez Nájera.


Las novias pasadas son copas vacías;
en ellas pusimos un poco de amor;
el néctar tomamos...huyeron los días...


¡Traed otras copas con nuevo licor!
Champán son las rubias de cutis de azalia;
Borgoña los labios de vivo carmín;
los ojos oscuros son vino de Italia,
los verdes y claros son vino de Rhin.


Las bocas de grana son húmedas fresas;
las negras pupilas escancian café;
son ojos azules las llamas traviesas
que trémulas corren como almas del té.


La copa se apura, la dicha se agota;
de un sorbo tomamos mujer y licor..

Para entonces

por Manuel Gutiérrez Nájera.


Quiero morir cuando decline el día,
en alta mar y con la cara al cielo;
donde parezca sueño la agonía,
y el alma, un ave que remonta al vuelo.


No escuchar en los últimos instantes,
ya con el cielo y con el mar a solas,
más voces ni plegarias sollozantes
que el majestuoso tumbo de las olas.


Morir cuando la luz, triste, retira
sus áureas redes de la onda verde,
y ser como ese sol que lento expira:
algo muy luminoso que se pierde.


Morir, y joven: antes que destruya
el tiempo aleve la gentil corona;
cuando la vida dice aún: soy tuya,
aunque sepamos bien que nos traiciona.

Por el arte

por Manuel Acuña.


¡Cuan hermosa es la muerta! Exuberante
Su desnudez sobre la losa brilla;
Yo la contemplo pálido y jadeante
Y tiembla entre mis manos la cuchilla.


El profesor que la ocasión bendice
de poder explicar algo muy bueno
a mí se acerca y con placer me dice:
-Hagale usted la amputación del seno.


Yo que siempre guarde por la belleza
fanatismos de pobre enamorado,
-Perdonadme- le dije con tristeza-,
pero esa operación se me ha olvidado.


Se burlaron de mí los compañeros;
Ganó una falla mi lección concisa,
Ví en la faz del maestro surcos fieros,
y en la faz de la muerta una sonrisa.

Cobardía

por Amado Nervo, 1914


Pasó con su madre.
¡Qué rara belleza!
¡Qué rubios cabellos de trigo garzul!
¡Qué ritmo en el paso!
¡Qué innata realeza de porte!
¡Qué formas bajo el fino tul...


Pasó con su madre.
Volvió la cabeza:
¡me clavó muy hondo su mirada azul!
Quedé como en éxtasis... Con febril premura,


«¡Síguela!», gritaron cuerpo y alma al par.
...Pero tuve miedo de amar con locura,
de abrir mis heridas, que suelen sangrar,
¡y no obstante toda mi sed de ternura,
cerrando los ojos, la dejé pasar!